Amigos motero, motogiro!
A Juanan, baracaldés de 52 años, motero desde hace 20 y uno de los fundadores del club ‘Mákinas’, le da miedo montar en avión. Pese a que la estadística demuestra que es un medio más seguro para viajar que la moto, decidió unirse a sus colegas Jon Koldo (53 años, Bilbao), Pablo (48, Bilbao) y Luis (47, Argentina) y atravesar Europa sobre dos ruedas. Recorrieron 11.000 kilómetros entre Bilbao y Cabo Norte, en Finlandia, en veinte días a lomos de dos ‘Harley Davidson’ -una ‘Road King’ blanca y una ‘Ultra Classic’ color cobre-; una ‘Bmw R1150 RT’ gris y una ‘Honda X11′ negra. Y «respetando escrupulosamente la velocidad porque allí son muy severos. En Noruega no se puede pasar de 90 y en Alemania, como no hay límite, nos pusimos a 150».
«Las motos han respondido», dicen. Partieron el pasado 3 de agosto a las seis de la mañana. Habían quedado en un parking de Durango, donde vive Luis, de 48 años, argentino de origen, que se mudó a la localidad vizcaína hace más de 20 años. «Los cinco primeros días fueron los más duros, por los dolores de espalda», explica Jon Koldo. «A mí me molestaba la mano de acelerar», añade Luis, que llegó a ponerse de pie en la moto para estirar las piernas. En la primera jornada avanzaron más de 1.000 kilómetros, después de «dar varias vueltas por París perdidos por un barrio multiétnico», recuerda Pablo, que guiaba al grupo con el GPS.
Se proponían llegar «lo antes posible» a Cabo Norte, «donde se acaba el mundo», para luego «bajar disfrutando». A la vuelta se entretuvieron en Noruega «de fiordo en fiordo». Llevaban poco equipaje, lo indispensable, «lo que cabía en las maletas de la moto y en alforjas». Necesitaban ropa de agua, por si llovía -no paró en los cinco días que tardaron en cruzar Finlandia-, y de gore-tex para el frío. Temían «al agua», pero al final tuvieron suerte. Pese a que la previsión anunciaba temperaturas mínimas de 4 grados, el termómetro no bajó de los ocho. Les sorprendieron los más de 30 grados con que les recibió el Círculo Polar Ártico.
Esta aventura se casa en lleno el espíritu Metzeler: lo importante no es la meta pero el recorrido!
Fuente: www.elcorreodigital.com



